Cómo convertir una sesión de fotos en una experiencia de autodescubrimiento y negocio sostenible

Oriana Higuera es Miembro fundador de nuestro Directorio Emprendedor. Con el tiempo, Oriana ha demostrado no sólo ser toda una empresaria, sino también el poder transformarse y poder servir a otros con sus talentos. Tuvimos la oportunidad de conversar con ella, y aquí compartimos lo que nos contó.

¿En qué momento la fotografía dejó de ser solo tu trabajo y se convirtió en una marca con identidad propia como OHB Studio?

La fotografía dejó de ser solo mi trabajo cuando entendí que lo que ocurría en el estudio iba mucho más allá de tomar fotos. Empecé a ver cambios reales en las mujeres después de cada sesión: más conexión, más seguridad y más presencia. Con el tiempo, ese proceso evolucionó y hoy OHB Studio combina fotografía Fine Art, boudoir y experiencias de wellness. No es solo una sesión de fotos, es una experiencia consciente que integra arte, emoción y bienestar. Ahí nació la marca, con identidad y propósito.

¿Qué buscas capturar en cada sesión que vaya más allá de una imagen bonita?

Busco capturar verdad. La esencia de la persona, su historia y su momento actual. En OHB Studio la imagen es el resultado de un proceso más profundo que incluye preparación emocional y experiencias holísticas con especialistas antes de la sesión. Una imagen bonita se ve, pero una imagen honesta se siente y permanece.

¿Cómo es tu proceso para lograr que las personas se sientan cómodas y auténticas frente a tu cámara?

Todo empieza mucho antes de la cámara. En OHB Studio las sesiones no son solo una sesión de fotos, son experiencias que pueden durar más de cinco horas en el estudio y que comienzan incluso antes de llegar a él. Desde casa, a través de una videollamada inicial y del kit de preparación que reciben previamente, las clientas empiezan a vivir la experiencia OHB desde el primer contacto.

Desde el momento en que la clienta reserva, se siente acompañada y escuchada. Cada sesión requiere un tiempo de preparación consciente: conversamos para conocer sus gustos, su historia y, sobre todo, el propósito de la sesión. Antes del día de la experiencia, trabajamos juntas un mood board que nos ayuda a definir el estilo y la intención de las imágenes que vamos a crear.

Cuando llega el momento de la cámara, no hay prisa ni presión por “posar bien”. Acompaño, guío y respeto el ritmo de cada persona. La autenticidad aparece cuando hay tiempo, escucha y seguridad.

Pilar
Katerina

En un mercado tan saturado, ¿qué crees que hace que alguien reconozca una imagen y diga “esto es OHB Studio”?

La intención detrás de cada imagen. OHB Studio no sigue tendencias, sigue procesos humanos. La combinación de Fine Art, boudoir y wellness crea una estética muy clara: imágenes sensibles, elegantes y profundas, donde el cuerpo y la mirada se presentan con respeto. No buscamos impresionar, buscamos conectar, y eso se reconoce.

El boudoir es un género muy íntimo: ¿qué te llevó a explorarlo y qué significa para ti fotografiar desde ese lugar de vulnerabilidad y poder?

El boudoir siempre me llamó la atención como una forma artística de expresar la sensualidad de la mujer. Sin embargo, algo en mí no terminaba de conectar con la forma tradicional en que se presenta este género. Para mí, la sensualidad femenina no vive en poses forzadas ni en la exposición por la exposición misma.

Con el tiempo entendí que mi lenguaje estaba más cerca del Fine Art, donde el arte, el desnudo y la fotografía se combinan de una manera más elegante y consciente. Este enfoque me permite adaptarme a la sensualidad única de cada mujer, respetando su historia, su ritmo y su forma de habitar su cuerpo.

Llegué al boudoir desde la escucha. Muchas mujeres no querían verse “sensuales”, querían verse reales, fuertes y reconciliadas con su cuerpo. En OHB Studio, el boudoir se vive como parte de una experiencia integral de bienestar, donde la vulnerabilidad no es exposición, sino conciencia. Para mí, ese espacio es donde ocurre el verdadero poder.

¿Cómo trabajas la confianza y los límites en una sesión boudoir para que la experiencia sea tan transformadora como estética?

La confianza se construye desde el inicio. Los límites se conversan con claridad y se respetan en todo momento. Nada se improvisa. La clienta tiene el control de su experiencia, del ritmo y de lo que desea mostrar. Mi rol es acompañar desde el respeto y la presencia. Cuando hay seguridad, la transformación sucede de forma natural.

¿Cuál ha sido el mayor reto de construir una marca creativa que también sea sostenible como negocio?

Entender que sensibilidad y estructura pueden convivir. OHB Studio trabaja con emociones, procesos personales y experiencias profundas, pero también necesita bases claras para ser sostenible. El reto ha sido crear sistemas, procesos y decisiones estratégicas sin perder la esencia humana de la marca.

Mirando hacia adelante, ¿cómo te gustaría que las personas recuerden la experiencia de trabajar contigo y con OHB Studio?

Me gustaría que recuerden cómo se sintieron. Que recuerden haber vivido una experiencia que combinó arte, bienestar y cuidado real. Que no solo se lleven imágenes, sino una conexión más profunda con ellas mismas. Si una persona sale del estudio mirándose con más amor, entonces hicimos bien nuestro trabajo.

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